El Centro de Artesanía Piccirillo se fundó y desarrolló en 2014 como un proyecto de la Fundación Juan Pablo II, en colaboración con la Custodia de Tierra Santa, para preservar la artesanía tradicional de Belén mediante la formación de artesanos y jóvenes en el arte del nácar, la madera de olivo y la cerámica. Desde 2017, y como respuesta a una necesidad socioeconómica de las personas más necesitadas, se ha desarrollado para crear puestos de trabajo y enseñarles las técnicas de restauración de antiguas obras maestras de nácar, algunas de las cuales se exhiben en nuestra sala de exposiciones. Actualmente, contamos con 20 personas trabajando en el centro, con una gran posibilidad de crear más empleos.